ABOUT - Virginia Ameztoy
Del bullicio de Londres a la quietud de Etxe-Ondo: cuando encontré mi verdadero color
Hace 7 años dejé que las plantas me enseñaran lo que 10 años en Londres no pudieron: que la belleza más profunda nace del tiempo, la paciencia y las manos manchadas de tierra.
Mi historia no comenzó aquí
Durante una década viví en Londres, formándome en diseño, serigrafía textil y decoración de superficies. Trabajé en talleres al norte de la ciudad, dominé técnicas contemporáneas, y creí que sabía todo sobre el color y los tejidos.
Pero algo faltaba.
El regreso que lo cambió todo
Cuando volví al País Vasco, traje conmigo una maleta llena de conocimientos técnicos y un corazón que buscaba algo más profundo. Comenzé a trabajar en el Museo Cristóbal Balenciaga en 2011, compartiendo lo que sabía sobre estampación textil.
Y entonces, hace siete años, las plantas me llamaron.
La transformación que me transformó
El proceso de transición hacia los tintes naturales fue como desaprender para volver a nacer. Todo sobre estas técnicas ancestrales despertó una curiosidad que creía perdida. Cada planta tenía su secreto, cada proceso su ritmo, cada color su historia.
No solo cambié mi forma de trabajar. Cambié mi forma de entender el tiempo, la belleza y la conexión con lo que realmente importa.
Etxe-Ondo zahar: donde confluyen los siglos
En esta casa familiar del siglo XVI en Villabona, Guipúzcoa, cada piedra guarda memoria. Aquí, donde mis antepasadas también trabajaron con sus manos, cultivo, recolecto y proceso las plantas que se convertirán en colores únicos.
En Etxe-Ondo no solo trabajo, vivo un diálogo constante entre generaciones:
- Mi formación internacional encuentra sus raíces ancestrales
- Las técnicas contemporáneas abrazan saberes milenarios
- Tu curiosidad se encuentra con tradiciones que creías perdidas
Lo que hago por ti va más allá de enseñar
Durante 13 años he compartido estos conocimientos en el Museo Balenciaga. Pero en los últimos dos años, algo mágico comenzó a suceder en Etxe-Ondo: las personas que llegan buscando aprender técnicas se van habiendo redescubierto una parte de sí mismas.
Mi pasión son los procesos que transforman
Serigrafía textil con tintes naturales: La técnica que domino desde hace más tiempo, donde la precisión se encuentra con la magia impredecible de los colores vegetales.
Estampación botánica: Mi favorita. Especialmente cuando trabajo con flores que cultivo en casa y plantas de temporada. Sobre sedas, algodones, linos, terciopelo… Cada hoja deja su huella única e irrepetible.
Shibori itajime combinado con estampación: Una fusión que nació de la experimentación y que me emociona cada vez que veo los resultados.
Índigo natural: El azul que cautivó civilizaciones enteras. Trabajar con índigo es meditar en azul.
Creo para ti, pero también contigo
Produzco pequeñas colecciones de accesorios únicos y piezas de encargo. Pero lo que más me emociona es dar nueva vida a tu ropa vintage o de segunda mano. Hay algo mágico en transformar prendas que ya tienen historia.
Por qué trabajo así
Porque creo que en un mundo de prisa y superficialidad, necesitamos espacios donde el tiempo se dilate y las manos recuerden lo que saben hacer. Porque cada vez que alguien aprende estas técnicas, salvamos un pedacito de sabiduría ancestral.
Porque cuando tus manos crean algo único, descubres que tú también lo eres.
